“Gracias a Dios, la Gente Todavía se Enferma”
“Gracias a Dios, la Gente Todavía se Enferma”
Lo dijo en broma, pero es real para el pensamiento de algunos médicos.
En el año 1984, fuimos con mi compañera, la mamá de nuestros chicos, a una clínica y en conversación con un médico deslizó esta frase:
“Gracias a dios, la gente todavía se enferma”. Él tal vez lo dijo en broma, pero en verdad el pensar de muchos médicos es esa, necesitan que la gente se enferme para ellos tener trabajo.
En este sistema social de vida capitalista, donde todo se ve y se mide por el dinero que tenga la persona, no es de extrañar esa frase. Hay un manejo de capacidad para captar dinero con la enfermedad de la gente que si uno se diera cuenta, entendería la actitud de algunos médicos. Viven para el negocio con la enfermedad de los demás, los llamados “pacientes”.
Sí, en verdad son pacientes porque nunca les han enseñado su Auto Sanación y a que sean activos y no pasivos. Todos tenemos la capacidad de Auto Sanación, pero tenemos que aprehenderla fuera de ese círculo de mafiosos. Todos podemos manejar esas situaciones, pero debemos aprehenderlas… con la salvedad que la medicina convencional es necesaria en alguna ocasiones.
Aclaro una cuestión: Es que nunca generalizo!!!
Porque hay muchos médicos que hacen honor a su profesión, como ejemplo decir el Dr. Esteban Laureano Maradona, Dr. René Gerónimo Favaloro , y tantos otros médicos conocidos y no conocidos que han expuesto y exponen su Vida en favor de otros seres humanos que los necesitan, como en esta pandemia.
Médicos, Enfermeros y Todas las Personas Trabajadoras para la Salud que están Exponiendo su Vida. Y se hace extensivo a todas las personas trabajadoras esenciales, que no pueden dejar su puesto porque es necesario para que la Vida Continúe.
Pero vamos al principio, donde el médico dice: “Gracias a dios la gente todavía se enferma”.
—Preguntamos: Qué necesita el médico para trabajar?
—Respondemos: Personas enfermas.
Con personas enfermas, gana el médico, gana el farmacéutico, ganan los laboratorios, las clínicas privadas, las prepagas y por supuesto, es el gran negocio de los grandes laboratorios.
—Y los hospitales? Son gratis? —Aparentemente sí. Porque la persona que va a hacerse atender, no tiene que pagar ni la consulta, ni los remedios.
Ta güeno!!!, es gratis!!! Pero no es tan gratis!!!, porque el Estado tiene que pagar, ya sea el gobierno local, el provincial o nacional. Cualquiera sea, tiene que pagar todo el mantenimiento del hospital, las personas que trabajan allí. Y la cuestión de medicamentos e insumos que, a veces, o siempre, viene abultada la cuenta porque aduciendo que pagan a 30 días o más suben el precio a dos o tres veces más. Entonces todo es un gran negocio para el gran capital.
¿Virus Natural o Creado?
En cuanto a la pandemia, “el bicho” que azota al mundo, será natural, o creado por los hombres?
Tal vez nunca lo sepamos, o tal vez sí, pero lo concreto es que está y hay que tener mucha responsabilidad en cada uno de nosotros.
El primer contagiado que llegó a Argentina fue un hombre, llamado Ariel, de 43 años, había estado entre el 19 y el 29 de febrero en ciudades del norte de Italia, donde se reportaron múltiples casos de la enfermedad que tenía en vilo al mundo. Visitó una exposición de telas en Milán, luego pasó por Nápoles y por último viajó a España, a la ciudad de Barcelona.
“Cuando salí de acá, de Argentina para Milán, yo ya estaba al tanto de la enfermedad, de hecho me llevé un barbijo. Pero cuando llegué, la verdad es que no vi nada raro, estaba todo normal. Yo voy todos los años a esa exposición, estuve con gente todo el tiempo, imagínate. Nunca sentí nada alarmante. No tengo idea de cómo me contagié”, dijo Ariel.
“A poco de llegar a Buenos Aires empecé a sentir dolor de garganta y de cabeza. El domingo 01-03-20, levanté fiebre y empecé a sentir complicaciones respiratorias por lo que decidí hacer la consulta médica…”
Ahí se comienza a ver la responsabilidad de la persona, que sabiendo que estaba el virus en Italia, igual se fue.
Queda en cada uno de nosotros cuidarnos y por ende cuidar a los demás.
Está la versión de la disminución de la población mundial, que no solo es una versión sino un hecho porque ha muerto y sigue muriendo mucha gente.
El Presidente Argentino Alberto Fernández ha tomado una buena decisión, la del Aislamiento social, preventivo y obligatorio. Y eso lleva a buenas y malas. Por un lado los que tienen dinero para bancarse ese aislamiento y por otro, las personas que tienen que salir para hacer la changa diaria que no les va nada bien. El Gobierno ha otorgado ayuda para estas personas pero no alcanza a cubrir las necesidades, entonces se está en una situación muy difícil. Y los grandes Miserables que deberían aportar para calmar un poco la situación, no lo hacen porque, precisamente son los Grandes Miserables, como ha dicho bien el Presidente.
Se está viendo ahora, bastante más clara, la solidaridad de muchas personas y lo miserable que son otras.
Siempre han estado y están a la vista las desigualdades, pero hay personas que no la ven porque les han dicho y les han hecho creer que “siempre hubo pobres y tiene que ser así porque sino, no sería mundo”. “Los pobres serán los privilegiados en el cielo!!!”
¡¡¡Sufran tranquilos!!!
Para dominar y explotar a la gente ellos se valen de muchas artimañas. Y solo les importa el dinero y por lo tanto el poder. El sistema social de vida capitalista les enseña así. Y lo que vale para ellos es el dinero, no las personas. Por eso cuando este médico dice: “Gracias a dios, la gente todavía se enferma”, aunque lo haya dicho en broma, está reflejando a la sociedad capitalista en la cual vivimos.
Aquí en este continente se ha vivido y aún se vive en algunas comunidades el Sumaj Kawsay, el Buen Vivir, que no es una teoría de algún filósofo ilustrado, trasnochado, es la Vivencia que se truncó cuando llegaron los hermanos europeos con su bagaje cultural miserable y todas la peste que trajeron, y esta peste que estamos sufriendo no es de aquí, también la trajeron de allí!!!
Tal vez esta peste que estamos viviendo les haga ver a muchos que todos nos necesitamos, que todos, y cada uno, somos un Eslabón de Máximo Valor en la Cadena de la Vida.
En palabras del Presidente: “No quiero volver a la normalidad anterior”. Y eso está muy bueno porque la normalidad que estábamos viviendo es una normalidad miserable. Nunca más esa normalidad. Y lo debemos hacer entre todos empezando por hacer práctica en cada uno de nosotros en nuestro actos diarios.
Hay muchos más ejemplos para dar, pero a buenos entendedores, pocas palabras.
Anka Kúntur Ñawin, Primavera-verano, año 22.128
Por: Comunidad Pueblos Orignarios de Awyayayal y Comunidad Tonokote Kushi Kawsaypa, en Rafaela, Santa Fe, Argentina WhatsApp: 54 9 3492 688709
